Sunday, September 13, 2009

ABORDANDO ALGUNOS TEMITAS!!

Muchos reivindican a voz en cuello su libertad, pero tras esa defensa esconden temores.

En esta ocasión  publicare un texto que leí en la revista "Psychologies México"en el mes de agosto del 2009,

¿Sed de independencia o miedo al abandono?



"Independencia": Inés se llena la boca con esa palabra. A sus 35 años vive sola, trabaja sola. Encargada de prensa freelance, elige sus horarios y a sus clientes pues se empeña en ser única dueña de su tiempo, su espacio, su dinero...No quiere deberle  nada a nadie. Cálida, da tiempo a sus amigos, les prodiga atención, consuelo, pero cultiva el buen gusto de no molestarlos con sus estados de ánimo. De hecho, ellos aprecian su alegria de vivir, envidian su forma de afrontar la soledad. En sus relaciones amorosas, como en lo demás, Inés reivindica su libertad."Cada quien su vida. No me pidas renunciar a lo que soy ni a lo que amo hacer, y yo haré lo mismo contigo", dice a los pretendientes. Así, pasa de una pareja a la siguiente. Dice que quisiera construir una familia pero que no encuentra  "al hombre de su vida". ¿Qué reprocha a sus enamorados? "Todos me quieren asfixiar". Acepta que nunca se a sentido tan ligada a un hombre como para renunciar a su independencia. Uno tras otro los deja, y como quienes han contado en su vida " no querian comprometerse", ella se alejó primero para adelantarse a la inevitable ruptura.
MASCARA DE NUESTRO TIEMPO
Su conducta es, en el fondo una forma de esconder su vulnerabilidad para relacionarse: transforma un deseo inconsciente en la tendencia consciente inversa.Como cualquier otro mecanismo de defensa, éste evita enfrentar las angustias. Es el mismo que aplica una persona frágil que da la impresión de ser brusca. ¿De qué huye Inés? De su mied al rechazo,a ser destrozada si la confianza concedida al otro resulta en traición o abandono. Por eso, no quiere contar más que consigo misma.
Esta conducta es más común de lo que parece."La hiperindependencia, característica en nuestros tiempos, esconde un temor a la cercanía. En apariencia, hombres y mujeres se relacionan sexualmente con facilidad, pero tmen al compromiso emocional y a las responsabilidades de la vida familiar. Rupturas amorosas o un divorcio difícil crean una especie de escudo protector contra la posibilidad de establecer una nueva relación. Entonces ellos y ellas aparentan una independencia que no es real, porque ser realmente independiente no debe estar reñido con tener una pareja", comenta al respecto el doctor Félix Velasco Alva, psicoanlaista, trapeuta de pareja y director del Instituto de Psicoanálisis. 
¿Nos atañe a todos?
Todos tenemos miedo a ser abandonados, el cual nos persigue trs la primera separación. Al nacer, el niño rompe su conexión biológica con su madre, "´pero la separación psicológica es más lenta; se logra hasta la adolescencia. Sin embargo, en muchas personas este proceso de independencia tardia no se da con plenitud. Su dependencia se manifiesta cuando, ya adultas, enfrentan la posibilidad de separarse del ser amado", apunta el doctor Velasco Alva. 
Los individuos más marcados por el abandono son los que en su infancia no tuvieron afecto. Uni niño desamparado por su madre (porque murió o lo dio en adopción) no podrá creer en el amor de quienes lo rodean. El sufrimiento precoz deja una huella, una herida afectiva que genera un temor exagerado al abandono, aunque no haya razones para ello. Esa inseguridad  también puede desarrollarse aunque la madre haya estado presente. Esto es así  porque la seguridad no siempre se relaciona  con los cuidados  que el pequeño recibe sino con la empatía, es decir, con la capacidad matrna para entender y colmar los deseos de su hijo. La psicoanalista Claudia Rivest señala: "Lo que hace  al niño capaz de amarse es la constancia del afecto, la aprobación d ela madre, su admiración por él".
A veces los padres, aun con las mejores intenciones, pueden herir al niño al adoptar "por su bien" formas represivas. Por ejemplo, algunos interpretan la necesidad legitima de atención de su hijo, sus sentimientos de cólera od e angustia como la expresión de "caprichos que se deben combatir". En otro caso, evitan subrayar sus éxitos para "no hacerlo vanidoso" o lo someten a exigencias demasiado altas y de ese modo vuelven frágil su identidad,pues el chico nunca los satisface. Así, la inseguridad afectiva se conecta  con un abandono simbólico. "No puede amarme como soy, sólo pueden rechazarme": ésa es la convicción íntima de las personas que prefieren huir antes que sufrir un rechazo.
ABANDONADO BUSCA PAREJA
Por eso, en efecto, mucahs veces sucede como si el hiperindependiente se colocara en situación de revivir el abandono inicial, ésta vez protagonizado por él  o ella: lo hace en sus relaciones amorosas, amistosas o profesionales. Silvia, ingeniera de 29 años, platica: "Poseo el don de interesarme por hombres que no me quieren. Parece que tengo un radar para encontrar a quienes me harán sufrir más y se irán sin avisar. Me pongo patética, me les cuelgo del cuello, les suplico me digan por qué  no me quieren" Asimismo Enrique, actor de 31 años, reconoce que se previene contra el temido rechazo evitando comprometerse en proyectos profesionales. Él, que sueña con hacer una carrera en el cine, siempre llega tarde a los castings. En cuanto alguien le propone un pequeño papel, encuentra el medio de escabullirse. Poniéndose a si mismo en jaque, evita exponerse a la crítica. Vive  de trabajos menores que no tienen relación con su formación y se justifica diciendo que es muy difícil entrar en ese mercado.
Cada uno a s manera, Silvia y Enrique escenifican la repetición del rechazo. El psicoterapeuta francés Guy Corneau afirma que una situación no resuelta actúa como un imán que atrae los elementos que le corresponden. "Es como si estas personas llevaran en el pecho un letrero que dice: 'Abandonado (a) busca abandonador para restablecer situación antigua y hacer estallar nudos emotivos"
Via de solución
Sino se trata el problema, la persona hiperindependiente puede sufrir mucho dolor y repetir el patrón de elegir parejas inestables, con lo que es escasa su posibilidad de establecer una relación sana y satisfactoria.
Como en cualquier otro problema que se hereda de la infancia, la práctica terapeutica ayuda a eliminar los bloqueos que, como una rayadura en un disco, impiden que la vida afectiva se desarrolle. "Para este tipo de casos, la psicoterapia se enfoca en recordar los eventos traumáticos de abandono que se han vivido e intentar recuperar la confianza en nuevas relaciones. Esto se da inicialmente ne una cercania sana con el terapeuta y en la posiblidad de establecer nuevos vínculos", subraya el doctor Velasco Alva. "En mi opinión, los seres humanos somos 'seres relacionales', es decir que vivimos para y por las relaciones. Quienes defienden la vida solitaria o independiente en el fondo esconden un profundo miedo a depender y ser abandonados", añade.
En estos casos, el trabajo en terapia consiste en eliminar las resistencias o máscaras con las que la persona defiende a capa y espada su soledad e independencia.
Este trabajo permite enfrentar los verdadores temores al abandono. Además según la psicoanalista Rivest, "la mejor de las terapias es ligarnos a personas capaces de marnos y de volver a enseñarnos ternura. Cada uno de nosotros, en su fuero interior, sabe la diferencia entre quienes quisiéramos que nos amaran y quienes nos aman realmente".
Por el enfasis que pone en los eventos de la infancia, el psicoanálisis es un método que resulta indicado para tratar este tipo de casos. También la terapia sistémica puede ayudar. MARTINA WOOLRICH/LAURENCE LEMOINE
 Me gustaria saber su opinión al respecto y bueno cualquiera puede pasar por esta situación ¿que opinas tu?